El barómetro 2024 MILDECA/Harris interactive sobre el uso de pantallas y las problemáticas asociadas subraya que el uso de la tecnología digital está muy presente entre los franceses. El tiempo que se dedica a ella y su intensidad varía según el grupo de edad. Los más jóvenes (15-24 años) declaran pasar más de 4 horas al día en sus pantallas. Este artículo analiza el estado del consumo de pantallas y te informa sobre los riesgos físicos y mentales de una sobreexposición, especialmente para los más jóvenes.
Estado del uso de pantallas conectadas
Con un índice de equipamiento en smartphones que ronda el 100 % en 2023 para las personas de entre 12 y 59 años (baja al 80 % para los de 60-69 años y al 62 % para los mayores de 70), Internet se ha vuelto omnipresente en numerosas actividades como:
- Las comunicaciones personales y/o profesionales (mensajería instantánea, redes sociales).
- Las compras en línea.
- La visualización de vídeos, la escucha de música y la lectura de prensa en formato digital.
- La búsqueda de información.
- Los juegos en línea.
Las generaciones más jóvenes afirman pasar mucho tiempo en sus pantallas para estas diferentes actividades, en particular las actividades más lúdicas que representan las redes sociales (también un punto de entrada para la visualización de vídeos), las plataformas de streaming, los sitios de música y los videojuegos.Es cierto que Internet presenta múltiples atractivos, pero un uso excesivo de pantallas no deja de plantear problemas.
¿Cuáles son los riesgos para los niños de un uso intensivo de pantallas?
Como hemos visto anteriormente, las consecuencias de un uso intensivo de pantallas en los niños son importantes en muchos aspectos. Por lo tanto, es esencial enseñarles buenas prácticas desde una edad muy temprana.Las consecuencias de un uso excesivo de pantallas son problemáticas para todos los grupos de edad, pero lo son aún más para las generaciones más jóvenes.La sobreexposición de los niños pequeños a las pantallas puede tener un impacto:
- En el desarrollo de su cerebro: En los periodos críticos de su crecimiento, el cerebro necesita ser estimulado para desarrollarse, para tener una visión ampliada de su entorno, algo que una actividad en pantalla no le ofrece.
- A nivel psicológico y social: genera un distanciamiento físico de las personas. La vida real es suplantada por un mundo virtual, con, como corolario, un desinterés por todo lo que es ajeno a las pantallas, un riesgo de desocialización y un estado potencialmente depresivo.
- A nivel de la salud: falta de actividad física, trastornos musculoesqueléticos, problemas de visión (fatiga ocular, sequedad, dolores de cabeza...), desequilibrio alimenticio con riesgo de obesidad. El uso intensivo de pantallas también es la causa de trastornos del sueño. Las actividades en pantalla mantienen el cerebro en tensión, un estado poco propicio para conciliar el sueño. Esto también puede causar problemas de concentración y favorecer el desarrollo de trastornos primarios del lenguaje.
¿Cómo proteger a los niños de un uso intensivo de pantallas conectadas?
Como hemos visto anteriormente, las consecuencias de un uso intensivo de pantallas en los niños son importantes en muchos aspectos. Por lo tanto, es esencial enseñarles buenas prácticas desde una edad muy temprana.
¿Lo sabías? El 82 % de los niños de 10 a 14 años se conectan a Internet con regularidad sin sus padres.
Buenas prácticas para dominar el tiempo de pantalla de los niños
La regla 3-6-9-12 forma parte de las buenas prácticas que puedes establecer. Recomienda:
- No darles pantallas a los niños antes de los 3 años.
- Supervisar el uso de una pantalla compartida entre los 3 y los 6 años.
- Utilizar las herramientas digitales para el despertar creativo entre los 6 y los 9 años.
- Controlar el uso digital de los adolescentes de 9 a 12 años.
La fórmula de las 4 "no" también es muy útil. Se resume de la siguiente manera:
- No por la mañana.
- No durante las comidas.
- No en la habitación.
- No a la hora de acostarse.
Los niños un poco mayores que tienen cuentas en las redes sociales también deben ser educados en el uso de la tecnología digital para que hagan un uso razonable y responsable. Como padres, debéis acompañarlos, en particular para la configuración de sus cuentas en línea, con el fin de proteger su práctica.
Software de control parental
Para supervisar de forma eficaz el tiempo de pantalla de tus hijos, se recomienda, por supuesto, instalar en sus dispositivos un software de ciberseguridad, el control parental avanzado, que permite:
- Filtrar el acceso a contenidos inapropiados en línea y bloquear la descarga de contenidos que puedan perjudicar su desarrollo físico, mental o moral.
- Ayudar a supervisar las interacciones en línea para prevenir situaciones de ciberacoso.
- Gestionar el tiempo de conexión para evitar un uso excesivo de pantallas conectadas.
- Consultar el historial de navegación.
Esta herramienta también integra un rastreador GPS, que puede ser útil cuando tus hijos están fuera de casa.El control parental avanzado puede servirte de apoyo para enseñar las buenas prácticas en Internet a tus hijos y explicarles las razones de los límites que establece el software.




